Australia vive una de sus peores crisis energéticas recientes: «Más de 140.000 hogares de Australia se quedaron sin electricidad a causa de una tormenta que azotó el este del país», según reportó el Servicio de Emergencias de Nueva Gales del Sur.
Este evento ha dejado consecuencias devastadoras, incluyendo una víctima fatal y cuatro personas heridas.
Durante la fatídica noche del 15 al 16 de enero, el organismo de emergencia recibió un aluvión de «más de 2.200 llamadas pidiendo ayuda» y «más de 1.800 informes de incidentes provocados por la fuerte tormenta», afectando incluso a la mayor ciudad australiana, Sídney.
Las tormentas causaron la interrupción masiva de servicios eléctricos, dejando a miles en la oscuridad y dañando numerosos edificios y propiedades.
Las autoridades y servicios de emergencia trabajan sin descanso para restablecer la normalidad, enfrentándose a enormes desafíos en el camino; la magnitud de los daños resalta la necesidad de revisar y fortalecer la infraestructura eléctrica del país para prevenir futuros desastres de índole similar.

Con información de Nota de Prensa
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