La tormenta tropical Sara ha dejado una estela de destrucción a su paso por Centroamérica, causando la muerte de al menos cuatro personas y afectando a miles de personas. Honduras, El Salvador y Nicaragua son algunos de los países que han sufrido las consecuencias de este fenómeno natural.
En Honduras, un niño de 3 años y un hombre de 47 años perdieron la vida arrastrados por las corrientes de ríos desbordados. Además, miles de personas se han visto afectadas por inundaciones, deslizamientos de tierra y daños a infraestructuras. Las autoridades hondureñas han reportado un número significativo de comunidades incomunicadas y viviendas dañadas.
El Salvador también ha lamentado la pérdida de dos vidas, un joven de 25 años y un niño de 8 años, ambos arrastrados por las fuertes corrientes de agua. El país centroamericano ha registrado inundaciones y daños en viviendas, especialmente en zonas montañosas.
Nicaragua ha reportado dos víctimas mortales y cientos de viviendas afectadas por las inundaciones causadas por la tormenta tropical Sara.
Los remanentes de la tormenta continúan generando lluvias y chubascos en varios países de la región, lo que aumenta el riesgo de nuevos desastres. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones a la población para tomar las precauciones necesarias.
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, expresó su profundo pesar por la pérdida de vidas humanas y destacó la gravedad de la situación. «Esta tragedia nos conmueve y nos afecta en lo más profundo del alma», afirmó la mandataria.
Los gobiernos de los países afectados han desplegado equipos de emergencia para atender a las poblaciones damnificadas y brindar asistencia humanitaria. Se están llevando a cabo labores de rescate, evacuación y reparación de infraestructuras dañadas.
Con información de Nota de Prensa
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