En un giro significativo en el conflicto en curso, Ucrania ha llevado a cabo un ataque directo contra Rusia utilizando armamento suministrado por Estados Unidos, marcando la primera vez que se da luz verde a Kiev para emplear dichas armas en suelo ruso, el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) de Estados Unidosm, ha confirmado que las fuerzas ucranianas emplearon un sistema de lanzacohetes HIMARS, de fabricación estadounidense, para destruir una batería de defensa aérea rusa S-300/400 en la ciudad de Bélgorod.
Este ataque, registrado entre el 01 y 02 de junio, ha sido reconocido por la viceministra ucraniana, Irina Vershchuk, quien celebró el evento en su cuenta de Facebook con una imagen de la unidad militar rusa en llamas y el comentario: “un bonito incendio. Es un (sistema antiaéreo) S-300 ruso. En territorio ruso”; aunque Vershchuk no detalló el armamento utilizado, la agencia de noticias EFE subraya la importancia de este desarrollo.
La acción marca «los primeros días después del permiso para utilizar armas occidentales contra territorio enemigo», según palabras de la viceministra; este permiso de EE.UU. representa un cambio en la política inicial que prohibía a Ucrania atacar dentro de las fronteras rusas, una medida diseñada para evitar una escalada con Moscú, sin embargo, Estados Unidos ha modificado su postura, permitiendo ahora el uso de su armamento para objetivos militares específicos dentro de Rusia, particularmente aquellos desde donde se ataca la región de Járkov. Este acontecimiento podría marcar un nuevo capítulo en la guerra, con implicaciones aún por determinar.
Con información de Nota de Prensa
Foto Cortesía

