Las protestas estudiantiles en Bangladés han escalado a niveles alarmantes, con más de 100 personas fallecidas desde que estalló la violencia el pasado lunes, según informaron fuentes de varios centros hospitalarios del país. En respuesta, el gobierno ha impuesto un toque de queda y desplegado al ejército para contener la situación.
Las manifestaciones, desencadenadas por un sistema de cuotas que reserva cargos públicos para ciertos sectores de la sociedad, han sido particularmente intensas en la capital, Daca, donde los estudiantes han protagonizado enfrentamientos con la policía, asaltado una prisión e incendiado edificios gubernamentales.
Las cifras de víctimas no han sido confirmadas oficialmente, pero los informes de los hospitales indican que más de 100 personas han perdido la vida en las protestas desde el lunes. Solo el viernes se registraron 56 fallecidos.
La respuesta del gobierno ha sido contundente. Se ha impuesto un toque de queda en Daca y se han prohibido las manifestaciones públicas. La policía ha utilizado gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes, lo que ha generado condenas por parte de organizaciones de derechos humanos.
Los estudiantes exigen la eliminación de un sistema de cuotas que reserva el 30% de los empleos públicos para los hijos de los combatientes de la guerra de independencia de Pakistán. Consideran que este sistema favorece a los hijos de los grupos que apoyan a la primera ministra Sheikh Hasina, quien lleva 15 años en el poder.
Volker Türk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ha condenado la represión y ha pedido a las autoridades que investiguen las muertes de los manifestantes. También ha hecho un llamado al diálogo entre el gobierno y los estudiantes para encontrar una solución pacífica a la crisis.
La situación en Bangladés sigue siendo tensa y volátil. El gobierno se enfrenta al reto de contener las protestas sin recurrir a una mayor represión, mientras que los estudiantes exigen cambios profundos en el sistema político. Se teme que la violencia pueda seguir escalando en los próximos días.
Con información de Telesur
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