En una emotiva ceremonia realizada en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, el pueblo zuliano dio el último adiós a Danelo Badell, uno de los más destacados gaiteros de la región, la venia de la réplica de la Virgen de Chiquinquirá y el ataúd de Badell marcaron un momento histórico, donde la fe y la música se unieron para despedir a este talentoso artista.
La ceremonia, realizada este 22 de noviembre, contó con la presencia de familiares, amigos, colegas y admiradores del cantautor, quienes se congregaron para rendirle un sentido homenaje. La eucaristía fue oficiada por el párroco rector de la Basílica, Nedward Andrade, quien resaltó la vida y el compromiso de Badell con la música zuliana y su devoción a la Chinita.
Luego de la ceremonia religiosa, el féretro de Badell fue llevado a la plazoleta de la Basílica, donde sus compañeros gaiteros interpretaron algunas de sus canciones más emblemáticas, como «Toda una vida», «Prefiero mi gaita» y «Fiesta decembrina». Los presentes entonaron las melodías con nostalgia, recordando la voz inconfundible de Badell y su legado musical.
Argenis Sánchez, Luis Ángel Aguirre, Jaime Indriago, Alfonso Marín y Dennis Daguin, entre otros grandes de la gaita, dedicaron sentidas palabras al fallecido artista, resaltando su talento, su humildad y su contribución al género.
La partida de Danelo Badell y su legado musical perdurará por siempre en cada interpretación de sus canciones. Su voz, conocida como «El Cañón de la Gaita», se convirtió en un referente para generaciones de músicos y seguirá inspirando a muchos.
Con información de Nota de Prensa
Foto Cortesía

