El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en conjunto con Elon Musk, Administrador del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), ha dado luz verde a un decreto que busca una significativa reducción del gasto público mediante despidos masivos en el gobierno federal: «Tenemos un déficit de dos billones de dólares. Si no hacemos algo al respecto, el país va a la bancarrota», declaró Musk con firmeza.
El decreto establece que todas las agencias federales deben implementar despidos masivos, priorizando aquellas oficinas cuyas funciones no son obligatorias por ley; en un giro adicional, las nuevas contrataciones se limitarán a un empleado por cada cuatro que se retiren, con excepciones en sectores críticos como seguridad, inmigración y defensa.
Musk argumentó que la burocracia federal ha acumulado un poder desmedido, excediendo incluso al de los funcionarios electos, y advirtió que el gasto desenfrenado podría llevar a EEUU a la ruina financiera; entre los ejemplos de despilfarro citados por Musk se incluyen pagos de pensiones a personas “supuestamente mayores de 150 años” y la obsoleta gestión manual del sistema de jubilaciones federales, vigente desde 1955.
Medidas adicionales
El decreto también ordena la suspensión de todas las iniciativas relacionadas con diversidad, equidad e inclusión; las agencias tienen un plazo de 30 días para identificar áreas que puedan eliminarse o fusionarse, lo que podría afectar la eficiencia de ciertos servicios gubernamentales y generar incertidumbre entre los empleados públicos.
Declaraciones clave
Elon Musk enfatizó que estas medidas no son «radicales» ni «draconianas», sino de «sentido común» y necesarias para restaurar la confianza pública mediante la transparencia: «Los pagos de intereses de la deuda nacional superan el presupuesto del Departamento de Defensa», destacó Musk.
Impacto y reacciones
En menos de tres semanas, Trump y Musk han logrado despedir a altos funcionarios, paralizar agencias multimillonarias y convencer a miles de empleados de abandonar voluntariamente sus puestos; estas medidas han sido elogiadas por los partidarios de Trump, pero también han sembrado el caos, el miedo y numerosas demandas legales entre los empleados federales afectados.
El decreto, publicado este martes, insta a las agencias federales a ejecutar despidos masivos y a presentar informes en un plazo de 30 días identificando áreas susceptibles de eliminación o consolidación; Trump y Musk aseguran que esto es solo el comienzo de una reforma más amplia destinada a reducir el tamaño del gobierno federal y eliminar lo que consideran elementos hostiles a su administración.
Con información de Nota de Prensa
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