Un traspié administrativo de la administración de Donald Trump ha vuelto a poner en el ojo del huracán su controvertida política migratoria, luego de que este lunes se reconociera en un expediente judicial la deportación errónea de Kilmar Armando Ábrego García, un padre salvadoreño residente en Maryland, a El Salvador.
“El 15 de marzo, aunque el ICE estaba al tanto de su protección contra la deportación a El Salvador, Ábrego García fue deportado a El Salvador debido a un error administrativo”, admite el documento, dejando en evidencia una falla que ahora mantiene al hombre bajo custodia en su país natal, sin posibilidad inmediata de regreso.
El caso, reseñado por CNN, salió a flote tras una demanda que destapó cómo Ábrego García, quien gozaba de un estatus de protección desde 2019 otorgado por un juez migratorio, fue arrancado de su vida en EE.UU. pese a las garantías legales que lo amparaban.
“Por error administrativo, Ábrego García fue deportado de Estados Unidos a El Salvador. Esto fue un descuido y la deportación se llevó a cabo de buena fe, basándose en la existencia de una orden final de deportación y la presunta pertenencia de Ábrego García a la MS-13”, justifica el gobierno de Trump, aunque sus abogados rechazan tajantemente cualquier vínculo con la pandilla.
El salvadoreño, quien huyó de la violencia en 2011 y cruzó ilegalmente a EE.UU., fue detenido por el ICE a mediados de marzo tras acusaciones de ser un “destacado miembro de la MS-13”, una etiqueta que, según documentos oficiales de 2019, no tiene sustento.
Su arresto ocurrió el 12 de marzo al salir de su trabajo en una construcción, y tras perder contacto con su esposa, esta lo identificó en fotos divulgadas por el gobierno salvadoreño; la policía de Maryland lo había señalado como pandillero por usar una gorra de los Chicago Bulls y por un supuesto informante, pero su expediente migratorio solo registra infracciones de tránsito.
El Vicepresidente J.D. Vance salió en defensa de la deportación, minimizando el error en su cuenta de X: “En 2019, un juez de inmigración (durante la primera administración Trump) determinó que el hombre deportado era, de hecho, miembro de la pandilla MS-13. Al parecer, también tenía múltiples infracciones de tránsito por las que no compareció ante el tribunal. Un verdadero ganador”.
Y añadió: “Es revelador que todos los medios estadounidenses vayan a lanzar hoy una operación de propaganda para hacernos creer que un inocente ‘padre de tres hijos’ fue detenido en un gulag”.
Sin embargo, la admisión del propio ICE desmonta esa narrativa, dejando al descubierto las grietas de un sistema que, por un “descuido”, separó a una familia y desató una polémica que sigue creciendo.
Con información de Nota de Prensa
Foto Cortesía