17 de marzo de 2026

EE.UU. en llamas: Multitudes rechazan a Trump y Musk en protestas históricas

Una ola de indignación recorrió este sábado los 50 estados de Estados Unidos, donde miles de personas tomaron las calles en 1.200 puntos bajo el grito de “¡Manos fuera!”.

Las manifestaciones, impulsadas por más de 150 organizaciones, apuntaron directamente al presidente Donald Trump y a Elon Musk, jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), acusados de socavar derechos y recursos esenciales.

Desde sindicatos hasta defensores de la comunidad LGBTQ+, pasando por veteranos y activistas electorales, los ciudadanos alzaron pancartas con mensajes contundentes: “No hay reyes en EEUU”, “Deporten a Musk”, “Lucha contra la oligarquía”, “Fuera las manos de nuestra democracia” y “Fuera las manos de nuestra Seguridad Social”.

El rechazo a las políticas antimigratorias, tildadas de “repugnantes” por los manifestantes, resonó con fuerza, mientras la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, las condenó sin rodeos.

Los organizadores, en un comunicado vibrante, señalaron a Trump y Musk como responsables de una “toma de poder multimillonaria” y exigieron: “Poner fin a la toma de poder multimillonaria y la corrupción desenfrenada de la Administración Trump; poner fin a los recortes de fondos federales para Medicaid, Seguridad Social y otros programas de los que dependen los trabajadores; y poner fin a los ataques a los inmigrantes, las personas trans y otras comunidades”.

En sus palabras, “Están (Trump y Musk) apoderándose de todo lo que pueden: nuestra atención médica, nuestros datos, nuestros empleos, nuestros servicios, y desafían al mundo a detenerlos. Esto es una crisis, y es hora de actuar”.

El eco del descontento cruzó fronteras, con protestas en París y Berlín ondeando consignas como “Resistir al tirano” y “Restaurar la democracia”. Mientras tanto, desde la Casa Blanca, Liz Huston, subsecretaria de prensa, salió en defensa de Trump, asegurando que protege los programas sociales y acusando a los demócratas de favorecer a inmigrantes por encima de los ciudadanos estadounidenses, sin embargo, las calles dejaron claro que la paciencia se agota ante lo que muchos ven como una amenaza a la democracia.

Con información de Nota de Prensa

Foto Cortesía

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