17 de marzo de 2026

Pescadores del Esequibo elevan clamor por sus redes vacías: Señalan a Exxon Mobil por contaminación

Desde las aguas del Esequibo, pescadores artesanales y empresas pesqueras alzan la voz contra lo que consideran un desastre silencioso provocado por Exxon Mobil; según un reportaje del diario guyanés Kaieteur News, las operaciones petroleras en alta mar estarían asfixiando la vida marina, dejando a los trabajadores del mar con las manos vacías y a comunidades enteras al borde del colapso económico.

El medio recoge el drama de quienes dependen de las olas para sobrevivir; la empresa Pritipaul Singh Investments Inc. (PSI) reveló una caída estrepitosa en sus exportaciones: “de 20 contenedores mensuales en 2019 a apenas dos en 2023”.

Pero no solo las grandes compañías sienten el golpe; los pescadores artesanales, con redes que antes rebosaban, hoy enfrentan una realidad desoladora: “Pescadores gritando en el mar mientras recogen sus redes de cerco vacías”, tituló Kaieteur News, resumiendo el eco de desesperación que se extiende por la costa.

La raíz del problema, según los afectados, está en la expansión sin freno de Exxon Mobil; un estudio citado en la Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto Hammerhead —el séptimo de la petrolera en Guyana— admite que las descargas de buques, el ruido submarino, la luz artificial y la succión de huevos y larvas de peces están alterando el ecosistema: “La calidad del agua podría verse afectada”, advierte el documento, mientras los pescadores ven cómo su sustento se desvanece entre olas contaminadas.

El impacto trasciende las redes y llega a los mercados populares, donde el pescado escasea y los precios se disparan, golpeando duro a las familias humildes; comerciantes y pequeños negocios, que antes prosperaban con la abundancia del mar, ahora luchan por mantenerse a flote.

Sin embargo, las críticas apuntan también a la tibieza oficial, Kaieteur News sentencia: “Aceptan en silencio cualquier desecho que Exxon derrame sobre los ciudadanos más débiles y vulnerables de esta nación”, refiriéndose a la pasividad del gobierno guyanés y sus opositores, que, pese a sus discursos, no enfrentan con firmeza a la petrolera.

Mientras tanto, las medidas del gobierno vecino, como la cría de peces en jaulas, son vistas como un parche insuficiente ante una crisis que amenaza la seguridad alimentaria y la biodiversidad del Esequibo.

En las costas, los pescadores no piden promesas: exigen respuestas y un mar que vuelva a ser su aliado, no su verdugo.

Con información de Nota de Prensa

Foto Cortesía

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