La primera tormenta invernal del año en Nueva York ha dejado un saldo trágico de trece fallecidos, una cifra que aumentó recientemente tras el hallazgo de tres nuevos cuerpos a la intemperie.
El portavoz del Ayuntamiento, Dora Pekec, confirmó el deceso de estas personas, cuyos nombres y ubicaciones específicas aún se mantienen bajo reserva oficial.
Entre las víctimas identificadas, el alcalde Zohran Mamdani señaló que al menos seis eran personas sin hogar que sucumbieron a la hipotermia en puntos críticos de la ciudad, como un banco en Queens, las cercanías de un hospital en Manhattan y bajo una vía del metro en El Bronx.
La polémica ha rodeado estos sucesos, especialmente tras la denuncia de la senadora Jessica Ramos sobre un hombre que fue dado de alta de un hospital público en pleno «Código Azul», un protocolo que prohíbe liberar a pacientes vulnerables a la calle bajo temperaturas extremas.
Ante las críticas por la gestión de la emergencia, el alcalde reconoció las deficiencias del sistema actual y anunció un reforzamiento inmediato de las medidas de protección, que incluirá la expansión de la red de refugios y una mejora en los sistemas de alerta masiva para evitar que la exposición al frío siga cobrando vidas en la metrópoli.
Con información de Nota de Prensa
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