A menos de cien días para que ruede el balón, el Gobierno de México puso toda la carne en el asador al presentar este viernes el «Plan Kukulkán», una ambiciosa estrategia de seguridad diseñada para blindar a la fanaticada, delegaciones y turistas durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Desde el estado de Jalisco, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, junto a la presidenta Claudia Sheinbaum, soltó los detalles de este despliegue que no se anda con juegos: hablamos de más de 99.000 funcionarios, entre militares, Guardia Nacional y policías, que estarán desplegados antes, durante y después del torneo.
Lo que más llama la atención de esta jugada es la integración de tecnología de punta y la cooperación internacional con Estados Unidos, Canadá y la propia FIFA para que no se escape ningún detalle.
Según explicó el general Román Villalvazo Barrios, se activarán tres fuerzas de tarea conjuntas centradas en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, las joyas de la corona de las sedes mexicanas.
El operativo incluye desde drones y sistemas antidrones hasta binomios caninos y vigilancia aérea, con el objetivo de proteger no solo los estadios, sino también aeropuertos, hoteles y las rutas clave por donde se moverán los millones de visitantes que se esperan para este mundial histórico de 48 selecciones.
Con el Estadio Azteca preparándose para el pitazo inicial, México busca asegurar que la fiesta del fútbol sea noticia únicamente por los goles y no por incidentes, reforzando la vigilancia en cada rincón estratégico del país.
Con información de Nota de Prensa
Foto Cortesía

