19 de marzo de 2026

Fatiga o dolor de cabeza: Estos son los síntomas de una deshidratación leve y como prevenirlos

El cuerpo humano, compuesto en más de un 60 % por agua, depende de un equilibrio hídrico estricto para regular la temperatura, transportar nutrientes y eliminar toxinas de forma eficiente. Cuando este balance se rompe, el organismo comienza a enviar señales de alerta que muchas veces pasan desapercibidas, tales como la fatiga, la dificultad para concentrarse, la sequedad en la piel y los dolores de cabeza recurrentes.

Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Europea, advierte que una hidratación deficiente transforma tareas cotidianas como caminar o trabajar de pie en actividades mucho más exigentes, ya que el cuerpo pierde la capacidad de regular el calor y el esfuerzo se percibe con mayor intensidad.

El experto destaca que incluso los déficits leves afectan directamente el rendimiento laboral y el estado de ánimo, provocando irritabilidad y falta de claridad mental en jornadas largas.

Un dato clave es que la sed intensa no siempre es el primer síntoma; señales más sutiles como la orina oscura, la boca seca, el estreñimiento o una baja tolerancia al calor son indicadores claros de que falta líquido.

Para evitar estas complicaciones, se recomienda adquirir hábitos sencillos como beber un vaso de agua al despertar, mantener una botella a la vista durante el día y vigilar que el color de la orina sea amarillo claro.

Asimismo, es vital ajustar el consumo de agua ante factores externos como el uso de calefacción, la actividad física o la ingesta de alcohol para garantizar una recuperación óptima del organismo y el reabastecimiento de sales minerales perdidas a través del sudor.

Con información de VTV

Foto Cortesía

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