El Gobierno del Reino Unido ha decidido elevar el tono contra los gigantes tecnológicos mediante una reforma legal que busca imponer sanciones drásticas a las plataformas digitales que no retiren con rapidez material explícito o fotos íntimas publicadas sin el permiso de las víctimas.
Esta nueva normativa no solo contempla castigos financieros, sino que introduce la responsabilidad penal directa para los altos ejecutivos de estas compañías, quienes podrían enfrentar penas de cárcel si ignoran las órdenes de la Oficina de Comunicaciones (Ofcom).
La medida surge como una respuesta contundente ante el alarmante incremento de casos de difusión de contenido sensible en la red, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad digital y la vulnerabilidad de los usuarios.
Actualmente, las leyes británicas estipulan que este tipo de material debe ser borrado en un lapso no mayor a 48 horas, bajo la amenaza de multas que alcanzan hasta el 10 % de los ingresos globales de la empresa; sin embargo, las autoridades consideran que el factor monetario no es suficiente para garantizar el cumplimiento.
La propuesta, que será debatida próximamente en el Parlamento como una enmienda a la ley sobre delincuencia y policía, busca cerrar las brechas que actualmente permiten que este contenido permanezca en línea de forma indefinida pese a las denuncias de las víctimas.
Al respecto, el ministro de IA y Seguridad en Línea, Kanishka Narayan, fue enfático al señalar que las empresas deben hacerse responsables del daño psicológico y moral que generan estos actos, subrayando que el acatamiento de estas reglas no es una opción, sino una obligación ineludible para operar en el ecosistema digital actual.
Con información de VTV
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