La aerolínea alemana Lufthansa informó este martes la cancelación de 20.000 vuelos de corta distancia previstos hasta el mes de octubre, como parte de un plan de ajuste orientado a optimizar recursos ante la volatilidad del mercado energético.
De acuerdo con la compañía, esta decisión permitirá reducir el consumo de combustible en aproximadamente 40.000 toneladas métricas, en un contexto marcado por el aumento de los costos del carburante, impulsado por tensiones internacionales como el conflicto entre Estados Unidos y Irán.
La medida ya comenzó a aplicarse desde este lunes, con la cancelación de alrededor de 120 vuelos diarios, una dinámica que se mantendrá al menos hasta finales de mayo. La empresa indicó que inició el proceso de notificación a los pasajeros afectados por estos cambios en la programación.
Entre las rutas suspendidas figuran conexiones desde el aeropuerto de Fráncfort hacia destinos como Bydgoszcz y Rzeszów, en Polonia, así como Stavanger, en Noruega, lo que forma parte de una revisión de su red operativa.
La aerolínea también informó que se encuentra ajustando su planificación para la temporada de verano, con el objetivo de garantizar estabilidad en los itinerarios durante los meses de mayor demanda. Se espera que los detalles definitivos de este plan sean anunciados entre finales de abril y comienzos de mayo, en función de las condiciones del mercado y los costos operativos.
Con información de Nota de Prensa
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