Cole Tomas Allen, un docente de 31 años detenido el pasado sábado tras intentar ingresar armado a la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, comparecerá este lunes ante un tribunal federal de Estados Unidos, donde enfrentará cargos relacionados con ataque armado contra un agente federal y uso de armas de fuego en la comisión de un delito violento.
El hecho ocurrió en los niveles subterráneos del hotel Hilton de Washington, lugar donde se desarrollaba el evento con la presencia de unas 2.500 personas, entre ellas el presidente Donald Trump y altos funcionarios de su gabinete.
De acuerdo con reportes de seguridad, Allen logró sobrepasar un primer punto de control tras correr hacia una zona restringida mientras portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos. La acción fue neutralizada por agentes del Servicio Secreto y cuerpos policiales antes de que pudiera avanzar hacia áreas sensibles del recinto.
Las autoridades identificaron al detenido como residente de Torrance, graduado en ingeniería por el Instituto Tecnológico de California (Caltech), además de desempeñarse como profesor y desarrollador de videojuegos.
Investigadores lo catalogan como un “lobo solitario”, un perfil asociado a individuos que actúan sin apoyo externo y planifican sus acciones en completo aislamiento.
Antes de su presentación judicial, Allen fue trasladado a un centro hospitalario bajo custodia policial para una evaluación psiquiátrica. Aunque contaba con autorización legal para portar armas y mantenía práctica regular de tiro, su conducta sorprendió a su entorno laboral y académico.
Según trascendió, antes del intento de ataque envió un manifiesto a familiares, documento en el que expresaba críticas severas hacia políticas del gobierno estadounidense y argumentaba su decisión de recurrir a la violencia.
En declaraciones públicas, el presidente Trump vinculó el caso con lo que calificó como un trasfondo de “odio anticristiano”, al referirse al contenido del escrito.
El incidente también ha reabierto el debate sobre la seguridad en eventos presidenciales, especialmente por tratarse del mismo hotel donde en 1981 ocurrió el atentado contra el entonces mandatario Ronald Reagan.
Las investigaciones apuntan a que Allen viajó por carretera desde California hasta Washington y logró hospedarse en el hotel sin despertar sospechas, aprovechando áreas de circulación común para acercarse a sectores estratégicos antes de ser interceptado.
El caso permanece bajo investigación federal mientras se revisan posibles fallas en los protocolos de resguardo aplicados durante la actividad.
Con información de Nota de Prensa
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