El Gobierno de Irán presentó una denuncia formal ante el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) por una ofensiva militar que, según sostiene Teherán, fue ejecutada por Estados Unidos e Israel contra objetivos civiles dentro de su territorio. Las autoridades iraníes calificaron la acción como una violación grave al derecho internacional y la catalogaron como crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La denuncia fue expuesta durante una reunión celebrada en Teherán entre el vicecanciller iraní, Kazem Qaribabadi, y la presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric Egger, en la que se abordó el impacto humanitario de los ataques registrados desde febrero.
Durante el encuentro, el funcionario iraní aseguró que la ofensiva alcanzó cerca de 130 mil objetivos civiles, incluyendo viviendas, hospitales, centros educativos e infraestructuras esenciales para la población.
Qaribabadi señaló que los bombardeos se desarrollaron sin distinción entre objetivos militares y civiles, afectando severamente la vida cotidiana de miles de personas y comprometiendo servicios fundamentales para la supervivencia.
Según cifras divulgadas por la Organización de Medicina Forense de Irán, el saldo de víctimas asciende a 3.375 fallecidos. Entre ellos, se reportan menores de edad, funcionarios y dirigentes políticos y militares. Las autoridades también mencionaron la muerte del ayatolá Seyed Ali Jamenei, a quien identificaron como una de las principales figuras afectadas por la escalada bélica.
El vicecanciller cuestionó la respuesta de los organismos multilaterales ante lo que considera una crisis humanitaria de gran magnitud. “El Derecho Internacional Humanitario no puede convertirse en un concepto vacío mientras continúan ataques de esta naturaleza”, expresó.
Irán solicitó al CICR evaluar directamente la situación sobre el terreno, documentar daños en infraestructura civil y revisar posibles vulneraciones a las normas internacionales que regulan los conflictos armados.
En paralelo, el Gobierno iraní responsabilizó a países vecinos que habrían permitido el uso de su territorio o instalaciones para facilitar operaciones militares. Desde Teherán sostienen que esa colaboración compromete cualquier condición de neutralidad y genera corresponsabilidad en el desarrollo de la ofensiva.
Con esta acción diplomática, Irán busca elevar la presión internacional sobre los actores involucrados y exigir mayores mecanismos de protección para la población civil en medio del conflicto.
Con información de Nota de Prensa
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