La emblemática playa de Copacabana en Río de Janeiro se convertirá este sábado 2 de mayo en el epicentro de la música global, cuando la estrella colombiana Shakira ofrezca el que se perfila como el concierto más masivo de toda su trayectoria artística.
Bajo el marco del cierre de su gira mundial «Las mujeres ya no lloran», se estima que más de dos millones de personas se concentren en las arenas brasileñas para presenciar un espectáculo gratuito que marcará un hito en la industria del entretenimiento.
Este despliegue no solo tiene una relevancia musical, sino que proyecta un impacto económico sin precedentes para la ciudad carioca, con ingresos estimados por la alcaldía en unos 776,2 millones de reales, cifra que logra desplazar los récords impuestos anteriormente por figuras de la talla de Madonna y Lady Gaga.
Para asegurar que la magnitud del evento esté a la altura de las expectativas, la organización ha dispuesto una infraestructura monumental que presume el escenario más grande en la historia de este tipo de montajes, con una extensión de 1.500 metros cuadrados.
La puesta en escena contará además con una pantalla LED de 680 metros cuadrados, una pasarela de 25 metros diseñada para el contacto directo de la barranquillera con su fanaticada y un sistema de audio distribuido en 16 torres de sonido y video a lo largo de la costa.
En materia de seguridad, el gobierno local no ha escatimado recursos, desplegando a 7.927 funcionarios policiales respaldados por tecnología de reconocimiento facial, drones y 18 puntos de control con detectores de metales.
La atmósfera de euforia crece ante los rumores de la participación de la brasileña Anitta para interpretar el éxito «Choka Choka», lo que reafirmaría el lazo inquebrantable de tres décadas entre la intérprete y el gigante suramericano donde consolidó su internacionalización.
Con información de Nota de Prensa
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