Una serie de nueve movimientos telúricos registrados entre la tarde del martes y la madrugada de este miércoles generó alarma entre los habitantes de Pardís y otras zonas cercanas a Teherán, en Irán. De acuerdo con reportes oficiales, dos de los eventos sísmicos superaron los 4 grados de magnitud en la escala de Richter, provocando que numerosos ciudadanos salieran de sus viviendas ante el temor de nuevas réplicas.
El Centro Sismológico del Instituto de Geofísica de la Universidad de Teherán informó que el temblor de mayor intensidad ocurrió a las 11:46 de la noche, con una magnitud de 4,6 y una profundidad superficial, razón por la cual fue percibido con fuerza en distintos sectores de la capital iraní y ciudades cercanas.
Especialistas en sismología advirtieron que esta zona mantiene una elevada actividad geológica debido a la convergencia de importantes fallas tectónicas. El investigador Mehdi Zare explicó que el área oriental de Teherán concentra una compleja interacción entre la falla de Mosha y la falla del norte de Teherán, lo que incrementa la acumulación de tensión sísmica en la región.
Según el experto, la falla de Mosha supera los 200 kilómetros de extensión y se conecta con otras estructuras geológicas cercanas a Firuzkuh y Lavasan, convirtiendo a Pardís en un punto sensible ante eventos sísmicos recurrentes.
Pese a la preocupación generada entre la población, las autoridades iraníes descartaron daños materiales o víctimas. El presidente de la Media Luna Roja de Irán, Pirhossein Kolivand, aseguró que los equipos de emergencia realizaron inspecciones preventivas y no encontraron afectaciones relevantes en infraestructuras ni personas lesionadas.
Entretanto, los organismos de monitoreo mantienen vigilancia constante sobre la actividad sísmica en la zona, mientras continúan las evaluaciones preventivas ante posibles réplicas en las próximas horas.
Con información de Nota de Prensa
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