21 de mayo de 2026

Cuba activa las alertas ante acusaciones de EE.UU. contra Raúl Castro y denuncia plan de agresión militar

El gobierno de Cuba, a través de su vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, rechazó de manera contundente las recientes acusaciones judiciales presentadas por Estados Unidos contra el general de ejército Raúl Castro Ruz, calificándolas como un «acto canalla» y una maniobra fraudulenta que carece de todo sustento legal, político o moral.

Durante su intervención en el programa televisivo Mesa Redonda, el diplomático denunció que esta acción forma parte de una escalada agresiva por parte de Washington para intentar desacreditar a la Revolución Cubana y a sus principales líderes, advirtiendo además que corporaciones mediáticas internacionales y estadounidenses vienen promoviendo la matriz de opinión sobre una supuesta inevitabilidad de una intervención militar contra la isla.

Fernández de Cossío señaló que estos sectores usan como pretexto el derribo de dos avionetas en febrero de 1996, un hecho que, según recordó, fue de absoluta responsabilidad de la Casa Blanca por permitir sistemáticas violaciones a la soberanía cubana; detalló que entre 1994 y 1996 la organización radicada en Florida, Hermanos al Rescate, ejecutó decenas de incursiones ilegales, por lo que La Habana emitió hasta 25 advertencias diplomáticas al Departamento de Estado y a la Administración Federal de la Aviación estadounidense alertando sobre el peligro y solicitando el retiro de las licencias a los pilotos, peticiones que fueron totalmente ignoradas.

El funcionario cubano sustentó la postura de su país citando documentos desclasificados del Archivo de Seguridad Nacional de EE.UU., los cuales demuestran que las agencias de seguridad e inteligencia de Washington sabían de antemano que estas provocaciones provocarían una respuesta defensiva por parte de la isla tras años de paciencia y tolerancia, reconociendo internamente que tales vuelos violaban el derecho internacional.

Asimismo, precisó que unos 40 días antes del incidente de 1996, el gobierno cubano emitió un comunicado público advirtiendo que cualquier aeronave no autorizada sería interceptada y neutralizada, un mensaje directo que incluso se le hizo llegar al entonces presidente Bill Clinton. Fernández de Cossío denunció que el cabecilla de dicho grupo y agente de la CIA, José Basulto, alardeaba públicamente en los medios de Miami sobre la supuesta impunidad con la que operaba, convocando a cadenas como la NBC para transmitir sus incursiones sobre La Habana.

Finalmente, el diplomático vinculó la reactivación de este caso judicial a un «favor político» de la Casa Blanca para complacer a una influyente y radical camarilla económica asentada en Miami, alertando que la historia demuestra cómo Washington suele fabricar este tipo de expedientes para justificar invasiones a estados soberanos, por lo que sentenció que cualquier intento de agresión armada chocará contra una feroz resistencia del pueblo cubano.

Con información de TeleSur

Foto Cortesía

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