El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, solicitó este martes a la Organización de las Naciones Unidas que contribuya a detener lo que calificó como una agresión militar y amenazas de uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra la isla caribeña, durante una reunión sostenida con el secretario general de la ONU, António Guterres, en Nueva York.
A través de sus redes sociales, Rodríguez aseguró que una eventual acción militar provocaría “un baño de sangre”, al tiempo que denunció la situación humanitaria que atraviesa Cuba como consecuencia del endurecimiento del bloqueo económico impuesto por Washington, además de las sanciones adicionales y restricciones energéticas aplicadas en los últimos meses.
El canciller cubano reiteró la disposición de La Habana de mantener conversaciones bilaterales con Estados Unidos, aunque dejó claro que estas deben desarrollarse sin injerencia en los asuntos internos, el sistema político o los procesos electorales del país.
Durante el encuentro con Guterres, el diplomático también rechazó la acusación presentada recientemente por el Departamento de Justicia estadounidense contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas ocurrido hace tres décadas, caso que el gobierno cubano considera una acción ilegal y políticamente motivada.
En paralelo, Rodríguez intervino ante el Consejo de Seguridad de la ONU durante una sesión promovida por China, donde denunció que el bloqueo energético y las sanciones estadounidenses constituyen una agresión contra el pueblo cubano. Además, insistió en que Cuba mantiene su compromiso con el derecho internacional, el multilateralismo y la paz.
Las tensiones entre Washington y La Habana se han incrementado en las últimas semanas luego del endurecimiento de sanciones económicas y nuevas medidas aplicadas por la administración del presidente Donald Trump, en medio de la crisis energética y económica que enfrenta actualmente la isla.
Con información de Nota de Prensa
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