Venezuela continúa ganando terreno en la economía azul y se consolida firmemente en el segundo lugar de la producción de macroalgas en toda Latinoamérica, una posición de vanguardia en la región donde el país caribeño solo es superado por Chile.
Así lo informó el ministro de Pesca y Acuicultura, Juan Carlos Loyo, desde la localidad de El Guamache, en el estado Nueva Esparta, donde destacó que este vertiginoso crecimiento responde de forma directa a las bondades naturales y estratégicas del espacio marítimo venezolano.
Esta revolución económica marina se ha sustentado con éxito en el cultivo y procesamiento de seis variedades distintas de algas, un recurso global de alto valor comercial cuyos componentes extraídos sirven de materia prima esencial para la elaboración de cosméticos, lápices labiales y diversos productos de la industria alimentaria, además de potenciar el desarrollo de la química orgánica mediante la creación de biofertilizantes.
Toda esta intensa actividad no solo dinamiza el motor productivo local, sino que también impulsa con fuerza la actividad exportadora desde la isla de Margarita, desde donde ya se concretó el envío internacional de 270 toneladas de algas marinas hacia mercados extranjeros.
Este logro es el resultado de un esfuerzo articulado, ya que el Centro Nacional de Investigación de Pesca y Acuicultura (Cenipa), de la mano con las comunidades de pescadores y pescadoras de la entidad neoespartana, ya diseñó una planificación para multiplicar el crecimiento en la producción de este rubro estratégico con miras al año 2030.
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