Las nuevas normas de transparencia de la Unión Europea (UE) para regular los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) entraron oficialmente en vigor, estableciendo que las plataformas deberán notificar de forma implacable a los usuarios cuando estén interactuando con una máquina o frente a un contenido manipulado digitalmente.
Con este marco legal, la recién fortalecida Oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea asume plenos poderes para supervisar de cerca a los modelos de IA generativa y sancionar con severas multas a las empresas que desacaten las directrices.
La medida impacta directamente a gigantes tecnológicos como OpenAI desarrolladora de ChatGPT, Google con Gemini y Anthropic con Claude, los cuales tendrán que rediseñar sus arquitecturas para garantizar que el público reconozca siempre el origen automatizado de sus respuestas.
Asimismo, el reglamento obliga a quienes empleen herramientas de reconocimiento de emociones o categorización biométrica a advertir a los ciudadanos cuando estén siendo analizados, dejando como única excepción los procedimientos autorizados por ley para la prevención y persecución de delitos.
En una escala superior de control que arrancará a partir del próximo 2 de diciembre, todos los sistemas deberán incorporar marcas de agua en textos, fotografías, audios y videos generados o alterados, permitiendo que la población diferencie sin margen de error lo que ha sido elaborado por el cerebro humano de lo creado por un algoritmo.
Con información de Nota de VTV
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