La furia de la tormenta Boelo dejó un saldo trágico de dos personas fallecidas en territorio británico tras el colapso de varios árboles en Londres y Escocia, convirtiéndose en el impacto más devastador de este fenómeno meteorológico que castigó con fuerza a Escocia, Irlanda del Norte y el norte de Inglaterra.
Las ráfagas de viento, que llegaron a tocar los 38 metros por segundo en puntos específicos, paralizaron la movilidad y sembraron el caos con cortes masivos que dejaron a más de 90.000 hogares sin servicio eléctrico en la antesala de la contingencia,
Por otro lado, el sector aeronáutico reportó graves retrasos en más de 1.500 vuelos comerciales, obligando al Servicio Meteorológico del Reino Unido a activar alertas de máxima peligrosidad ante la persistente amenaza para la vida de los ciudadanos.
Con información de VTV
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