El astro del balompié mundial Cristiano Ronaldo estremeció este jueves al planeta al anunciar de manera oficial su retirada definitiva como internacional con la selección de Portugal, poniendo fin a una gloriosa trayectoria de 23 años defendiendo los colores del combinado luso y dejando atrás cifras récord inalcanzables en el fútbol masculino,
Siendo un adiós que sin embargo llega marcado por el eco de una reciente controversia con el estratega Jorge Jesús que derivó en una sanción disciplinaria, un momento agridulce que el propio atacante de 41 años describió como una decisión sumamente difícil de tomar al dirigirse a sus compatriotas a través de un mensaje en su cuenta de Instagram donde reconoció que llegó la hora de entregar el testigo para el futuro a las nuevas generaciones tras haber alcanzado la gloria máxima al levantar la Eurocopa en el año 2016 y acumular un legado imborrable de 234 internacionalidades y 146 anotaciones desde su debut en 2003.
Esto desató de inmediato reacciones de gratitud desde las más altas esferas del gobierno y el deporte nacional como la del primer ministro Luis Montenegro quien sentenció que lo hecho por el emblemático capitán resonará por la eternidad, mientras que la Federación Portuguesa de Fútbol ya adelantó su firme voluntad de tributarle un reconocimiento a la altura de su inmensa carrera a pesar de que esta despedida anticipada se vio empañada por el agrio episodio protagonizado el pasado 27 de septiembre en la ciudad de Oslo cuando el seleccionador Jorge Jesús decidió dejarlo en el banquillo sin disputar un solo minuto frente a Noruega en la Nations League tras calentar por más de media hora.
Este conflicto interno escaló cuando el DT confirmó que tampoco sería estelar ante Dinamarca provocando la salida voluntaria del jugador de la concentración, un desencuentro que a pesar de las disculpas posteriores se tradujo en una sanción simbólica de treinta días de suspensión y una multa económica de 255 euros, cerrando así un capítulo donde la propia FPF había intentado calmar las aguas al incluirlo la semana pasada en una preconvocatoria de cincuenta futbolistas para los venideros duelos ante Dinamarca y Gales.
Esto se convirtió en un conflicto que el propio CR7 decidió cerrar definitivamente al arremeter contra el técnico a quien acusó de traicionar su confianza mediante un extenso alegato publicado justo veinticuatro horas antes de que el estratega revelara su lista definitiva, sellando de esta manera el punto final a una era dorada que deja a la afición lusa con la nostalgia de haber visto al mejor goleador de todos los tiempos vestir la elástica de las Quinas.
Con información de Nota de Prensa
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