En una dramática escena durante el discurso del secretario de Estado, de los Estados Unidos de Norteamérica, Antony Blinken, activistas propalestinos alzaron sus voces en protesta; con las palmas de las manos pintadas de rojo, estos manifestantes acusaron a Blinken de ser un «criminal de guerra» y de patrocinar el genocidio en la Franja de Gaza.
El alto funcionario hablaba sobre los fondos destinados por el Congreso para aliados extranjeros, incluyendo Ucrania e Israel, y cómo estos contribuyen a la creación de empleos en Estados Unidos, sin embargo, las voces de los activistas resonaron fuertemente en el auditorio, recordándole a Blinken su responsabilidad en la pérdida de vidas palestinas inocentes.
Uno de los manifestantes, escoltado fuera del recinto, gritó: «Serás recordado por asesinar a palestinos inocentes», otros se unieron al coro, llamando a Blinken «criminal de guerra».
A pesar de la interrupción, Blinken continuó su discurso; en respuesta a la solicitud del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), para emitir órdenes de detención contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Yoav Gallant, el secretario de Estado afirmó que la Administración de EE. UU. estaría dispuesta a colaborar con el Congreso en «una respuesta apropiada», además, calificó la decisión del fiscal como «extremadamente equivocada».
Este incidente pone de manifiesto la tensión en torno al conflicto israelí-palestino y la controversia en la política exterior de Estados Unidos.
Con información de Nota de Prensa
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