¡A todos nos pasa!… como colega, asesor y/o empresario. Entiendo perfectamente por qué la «carpintería» contable consume el 90% de su tiempo.
En Venezuela, un error en un registro, una declaración tardía o un deber formal incumplido no es un simple tropiezo; es una sanción que duele en el flujo de caja. Por eso la obsesión con la mecánica: el miedo a la multa nos condiciona y mueve la prioridad hacia lo básico.
Pero aquí es donde debemos trazar una línea roja profesional.
Que la «carpintería» fiscal sea urgente, ‘NO’ significa que sea lo más importante.
Si tu contabilidad solo sirve para llenar declaraciones, quizás y solo quizás estás blindándote contra una multa, pero estás dejando desnuda a la empresa ante la realidad económica y una defensa adecuadamente soportada.
“Aquí les hablo desde mis diversas facetas. Muchos me conocen en el ruedo tributario, pero mis raíces profesionales, mi base, está en la organización empresarial, la contabilidad y los costos (por culpa de los costos soy contador público). Sé que un líder bien informado no toma decisiones estratégicas viendo un formulario de IVA. Las toma viendo costos reales, mediciones exactas y proyecciones financieras”.
El verdadero reto no es ignorar lo fiscal, es reordenar la jerarquía:
1️⃣ Primero, la ESTRATEGIA VEN-NIF: Aplicamos principios para reconocer, medir y revelar la realidad económica «a todo evento».
2️⃣ Después, la CARPINTERÍA FISCAL: Usamos esa base sólida para cumplir, conciliando lo que haya que conciliar.
No pongas la filosofía meramente tributaria y la carpintería de registros delante de la solidez contable.
Gestiona las prioridades. Es hora de que la tecnología se encargue de la «carpintería» repetitiva, para que tú puedas dedicarte a la estrategia que blinda y hace crecer el negocio.
Coordenadas ALS Consultoría y Capacitación @alscontigo
Por Lcda. Susana Apóstol
Contador Público Colegiado
Especialista en Derecho Tributario
Foto Cortesía

