La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional en homenaje a los ciudadanos, especialmente jóvenes, que perdieron la vida defendiendo la soberanía del país frente a recientes ataques militares extranjeros.
Durante un emotivo recorrido por la Comuna José Félix Ribas en la parroquia Antímano de Caracas, Rodríguez condenó los bombardeos contra objetivos civiles y militares, subrayando que el sacrificio de estas víctimas representa la lucha por los valores supremos de la República.
El decreto establece que la bandera nacional permanecerá a media asta y se suspenderán los eventos festivos en el sector público, priorizando la unidad y el trabajo como formas de honrar a los caídos. En sus declaraciones, la mandataria reafirmó la denuncia sobre el secuestro del presidente constitucional, Nicolás Maduro, y la primera dama, Cilia Flores, quienes permanecen retenidos en Estados Unidos tras los sucesos del pasado 3 de enero, asegurando que el Estado agotará todas las instancias para lograr su retorno.
Paralelo al anuncio del duelo, la presidenta encargada inspeccionó el avance de proyectos socioproductivos gestionados directamente por el Poder Popular, destacando la culminación de obras de servicios básicos como la dotación de tanques de agua y la continuidad de planes de infraestructura, entre ellos la sustitución de techos y la creación de un gimnasio comunal para la juventud.
Rodríguez enfatizó que el fortalecimiento de la economía comunal evidenciado en plantas potabilizadoras, planes de abastecimiento local y redes de emprendedores constituye la principal defensa contra la agresión externa.
Bajo la premisa del «Reto Admirable 2026», hizo un llamado a la cohesión nacional y a la resistencia activa, sosteniendo que, a pesar de las amenazas internacionales y la hostilidad extranjera, la gestión pública se mantiene firme desde las bases para garantizar la estabilidad y la paz del país.





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