Durante una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el representante permanente de Venezuela, Samuel Moncada, denunció formalmente lo que calificó como un bombardeo y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores por parte de fuerzas de Estados Unidos.
El diplomático describió estos actos, ocurridos el pasado 3 de enero, como un ataque armado ilegítimo y una violación directa a la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo que permitir tales acciones sentaría un precedente peligroso donde la fuerza bruta sustituiría al derecho internacional.
Moncada enfatizó que la vocación de paz del país fue vulnerada y exigió a la comunidad internacional que se respete la inmunidad presidencial, demandando la liberación inmediata y el retorno seguro de ambos a territorio venezolano.
A pesar de la magnitud de la crisis denunciada, el embajador aseguró que el Estado venezolano mantiene su operatividad institucional y el control total de su territorio, reafirmando que, aunque el país mantiene un compromiso inquebrantable con el diálogo y la paz, no aceptará imposiciones externas bajo ninguna circunstancia.
Con información de Nota de Prensa
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