En tiempos de hiperconectividad, el fenómeno conocido como «Ghosting» se ha vuelto cada vez más frecuente en las relaciones interpersonales, especialmente en entornos digitales. Sin embargo, especialistas advierten que esta práctica, considerada por algunos como una forma sencilla de evitar confrontaciones, puede generar importantes consecuencias en la salud mental de quienes la padecen.
De acuerdo con psicólogos que analizan los vínculos en plataformas digitales, el silencio repentino, cuando una persona deja de responder mensajes o desaparece sin explicación, no solo representa una falta de cortesía, sino también una forma de rechazo social que el cerebro puede interpretar de manera similar al dolor físico.
A diferencia de una ruptura tradicional, en la que suele existir una conversación de cierre, el ghosting deja a la persona afectada en un estado de incertidumbre constante. Esta situación provoca que muchos individuos permanezcan atentos a una respuesta que nunca llega, generando una sensación prolongada de inquietud emocional.
Entre las principales consecuencias identificadas por especialistas destaca el deterioro de la autoestima, ya que la persona afectada suele cuestionar su propio comportamiento y buscar razones que expliquen el distanciamiento repentino. Asimismo, la situación puede desencadenar episodios de ansiedad y estrés debido a la expectativa permanente de una respuesta, lo que incluso puede afectar el descanso y la capacidad de concentración.
Otro de los efectos señalados es el llamado duelo bloqueado, un proceso que se produce cuando la falta de explicaciones impide cerrar emocionalmente la relación. Esta condición puede dificultar la construcción de nuevos vínculos afectivos saludables, debido a que surge el temor de que la experiencia se repita.
Con información de Nota de Prensa
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