Las calles de Jerusalén vibraron por segundo día consecutivo con las protestas de miles de israelíes que señalan al Primer Ministro Benjamin Netanyahu como responsable de una crisis democrática y de perpetuar el conflicto en Palestina.
La manifestación, una de las más grandes en meses, tuvo como epicentro el Parlamento de Israel, donde la furia popular se desató contra la decisión de Netanyahu de apartar a Ronen Bar, jefe del Shin Bet, el organismo de inteligencia y seguridad interna.
Organizada por sectores opositores, la marcha sumó a familiares de rehenes que exigen el fin de los bombardeos en Gaza; entre las consignas que retumbaron en la ciudad destacaron: “Tú eres el jefe, tú tienes la culpa” y “Tienes sangre en las manos”, reflejo del creciente descontento.
Zeev Berar, un manifestante de 68 años llegado desde Tel Aviv, expresó a la AFP: “Esperamos que todo el pueblo de Israel se una al movimiento y continúe hasta que se restablezca la democracia y que se liberen los rehenes”.
El domingo, Netanyahu justificó la destitución de Bar al declarar que ya no tenía “confianza en él” tras el ataque del 7 de octubre, mientras su gobierno también avanza en un proceso legislativo contra la Fiscal General, crítica de sus políticas; las tensiones no ceden en Israel, donde la ciudadanía exige cambios y respuestas frente a una gestión que consideran autoritaria y beligerante.
Con información de Nota de Prensa
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