Durante décadas, la violencia criminal fue la principal causa de decesos violentos en el estado Lara; sin embargo, esta tendencia sufrió un giro drástico a partir de 2023, consolidando a los siniestros viales como la mayor amenaza para la vida en la región.
Los datos más recientes confirman que este fenómeno no es una anomalía pasajera, sino un patrón persistente; de las 176 muertes violentas contabilizadas el año pasado, 135 fueron consecuencia de incidentes de tránsito, superando con creces los 41 casos vinculados a homicidios.
Esta brecha se ha ido profundizando anualmente, pues mientras en 2023 se registraron 109 fallecidos en carreteras y 75 por crímenes, para 2024 la cifra de siniestros escaló a 132 víctimas.
Expertos policiales advierten que, aunque estas muertes no siempre involucran la intención de un victimario, siguen siendo eventos traumáticos y violentos derivados mayoritariamente de factores humanos evitables, como el exceso de velocidad, la distracción por el uso de teléfonos celulares y el descuido en el mantenimiento mecánico de los vehículos.
Con información de Nota de Prensa
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