Con el objetivo de rescatar el equilibrio ecológico y garantizar condiciones de trabajo dignas para casi 7.000 trabajadores del mar en Sucre y Nueva Esparta, el Ministerio de Pesca y Acuicultura ha puesto en marcha un estricto protocolo de ordenamiento para la temporada de sardina 2026.
Esta medida surge tras detectar un alarmante exceso de equipos de pesca en las costas orientales; específicamente, un censo reveló que en Sucre operan 208 máquinas de argolla, lo que representa un excedente del 81% respecto a lo permitido legalmente.
Esta saturación no solo ponía en riesgo la biomasa del recurso, sino que generaba distorsiones económicas que golpeaban directamente el bolsillo del pescador artesanal.
Bajo este nuevo esquema, el Gobierno ha prohibido la incorporación de nuevas embarcaciones industriales y ha diseñado un calendario de faena mucho más riguroso: cada unidad podrá operar solo dos semanas al mes, limitando su actividad a los martes y jueves con un tope máximo de 1.600 cajas semanales.
Además, el control biológico será implacable, exigiendo una talla mínima de 19 centímetros por ejemplar y permitiendo apenas un 10% de margen de tolerancia para peces más pequeños, validado mediante muestreos antes de la captura y tras el desembarque.
Con la integración de botes cordeleros como apoyo logístico y la reserva exclusiva del recurso para el sector artesanal, se busca evitar la saturación del mercado, estabilizar los precios en playa y asegurar que la actividad sea lo suficientemente rentable para que las comunidades pesqueras puedan renovar sus flotas y mantener vivo su sustento.


Con información de VTV
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