La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) se tambalea tras la renuncia de su Secretario Ejecutivo, Omar Barboza, quien este jueves decidió dar un paso al costado, agobiado por las grietas que resquebrajan la alianza opositora.
En una carta cargada de desencanto, el veterano político señaló que la unidad, esa bandera que alguna vez flameó con fuerza, se ha deshilachado entre intereses y posturas encontradas.
Barboza no se anduvo por las ramas: “No ha sido posible crear las condiciones políticas para enfrentar esta difícil situación unidos, con una misma estrategia y con un plan consensuado, como lo hicimos al inicio de nuestra actuación como Plataforma”, confesó en el texto dirigido a los partidos de la coalición.
Lo que empezó como un frente sólido, con acuerdos y rutas claras, hoy es un rompecabezas donde cada pieza tira para su lado: “Cada partido ha manifestado posturas diferentes por separado, lo cual es su derecho, pero debilita la posibilidad de una posición común”, lamentó.
El ahora exsecretario Ejecutivo puso el dedo en la llaga: Las diferencias han paralizado decisiones clave, con organizaciones pidiendo diferir acciones que deberían ser el pegamento de la PUD; harto de remar contra la corriente, Barboza soltó una sentencia final: “Dado el ambiente político vigente en estos momentos, he llegado a la conclusión de que no es factible políticamente que mi presencia en la Secretaría Ejecutiva sea útil para poder lograr un acuerdo que nos mantenga unidos en esta coyuntura tan compleja”.
Con esta salida, la oposición venezolana queda frente al espejo de sus propias divisiones, en un momento donde el país clama por respuestas. Barboza se despide, dejando tras de sí un eco de advertencia y un liderazgo huérfano.



Con información de Nota de Prensa
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