10 de marzo de 2026

Reaparición del Papa Francisco conmueve a los fieles en el Vaticano

El Papa Francisco, apareció públicamente este domingo en la Plaza de San Pedro, durante una Misa Jubilar especial dedicada a los enfermos y trabajadores de la salud, este sería el primer acto público en el Vaticano desde su reciente salida del hospital hace dos semanas, tras superar un episodio de neumonía que puso en riesgo su vida.

El pontífice llegó en silla de ruedas al frente del altar en la plaza, sorprendiendo a la multitud de fieles que se pusieron de pie para recibirlo con una calurosa ovación. Algunos asistentes exclamaron su sorpresa al verlo aparecer en una pantalla gigante mientras era trasladado a través de la Puerta Santa y luego por una rampa hacia el altar.

“Buen domingo para todos”, declaró Francisco al micrófono, asegurándose de su funcionamiento con un segundo intento. “Muchas gracias”. Su voz se escuchó más fuerte en comparación con su discurso a los simpatizantes fuera del Hospital Gemelli el día de su alta, el pasado 23 de marzo, tras una hospitalización de cinco semanas. Aunque aún portaba tubos nasales para recibir oxígeno suplementario, el Vaticano ha informado que su uso se está reduciendo gradualmente.

A pesar de que sus movimientos de brazo aún son limitados, condición que su médico atribuye a un trauma no especificado previo a su hospitalización en febrero, el Papa saludó y bendijo a la multitud conmovida por su presencia. Tras la Misa, saludó personalmente a algunos de los asistentes, quienes se inclinaron para besar sus manos, antes de retirarse de la plaza a través de la Puerta Santa.

Esta aparición se produce tras completar dos semanas de un periodo de descanso de al menos dos meses prescrito por sus médicos, mientras continúa con terapia física, respiratoria y del habla, así como tratamiento para una infección pulmonar persistente.

En la homilía leída por el arzobispo Rino Fisichella, organizador del Año Santo, el Papa Francisco compartió reflexiones sobre su propia experiencia con la enfermedad, destacando la importancia de amar y dejarse amar, de agradecer el apoyo recibido y de confiar en el futuro. También instó a los fieles a no marginar a los más frágiles, sino a hacer del dolor una oportunidad para crecer juntos y cultivar la esperanza.

En la tradicional bendición dominical, el pontífice ofreció oraciones por los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud, reconociendo las difíciles condiciones en las que a menudo desempeñan su labor y la necesidad de apoyo y respeto hacia su misión.

La inesperada presencia del Papa Francisco conmovió profundamente a los fieles presentes. Pasquale Citrolo, de Trapani, Sicilia, expresó: “Fue hermoso, algo completamente inesperado porque no pensé que vería al Papa. En cambio, nos dio este regalo”. Linda Elezi, de Ancona, compartió su emoción por la “sorpresa” y reafirmó las oraciones por el Papa, por la paz y por todo el mundo, mensaje central de su peregrinación.

Con información de Nota de Prensa

Foto Cortesía

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