El Gobierno de Rusia, a través de su viceministro de Asuntos Exteriores, Andrei Rudenko, manifestó que exigirá una respuesta clara y sin ambigüedades por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tras el reciente bombardeo perpetrado por las fuerzas de Israel contra la central nuclear de Bushehr, en territorio iraní.
Rudenko calificó este episodio como una violación flagrante de todas las normas, reglas y principios fundamentales que rigen la seguridad nuclear internacional. A pesar de la gravedad del impacto, el diplomático aseguró que la situación en la planta la cual fue construida y es operada actualmente por especialistas rusos se mantiene en calma y bajo control.
Por su parte, las autoridades de Irán ya notificaron formalmente al ente internacional sobre la caída de un proyectil en las inmediaciones de la infraestructura, mientras que el OIEA confirmó la destrucción de una edificación situada a escasos 350 metros del reactor que se encuentra en pleno funcionamiento.
Ante este escenario, el director de la corporación estatal rusa Rosatom, Alexei Likhachev, se unió al rechazo diplomático condenando de forma categórica cualquier tipo de ofensiva militar contra instalaciones nucleares activas, alertando sobre los riesgos que esto implica para la región.
Con información de VTV
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