Para este 2026, el panorama económico venezolano se perfila con un optimismo fundamentado un 2026 de crecimiento energético y exportador, con el impulso de las inversiones petroleras y el desarrollo energético, factores que podrían consolidar un crecimiento sostenido hacia el cierre del año.
Según Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, el éxito de esta etapa depende de fortalecer empresas con verdadera capacidad empleadora que fomenten la diversificación económica, permitiendo que el talento local se traduzca en bienes y servicios competitivos con calidad de exportación.
En este sentido, el líder gremial subraya que la política fiscal debe dejar de ser una carga para transformarse en una palanca que potencie la eficiencia industrial, sumando la agresividad comercial del empresariado y el compromiso del Gobierno para conquistar espacios en el mercado internacional.
Desde Fedecámaras se ratifica la disposición de acompañar las políticas públicas que favorezcan el aparato productivo, enfatizando que, si bien Venezuela posee una riqueza natural privilegiada, el verdadero valor reside en la capacidad de transformar esos recursos y añadir valor nacional para convertir al país en una potencia exportadora.
Finalmente, esta visión estratégica se apoya en propuestas concretas, como la reforma a la Ley de Hidrocarburos, la cual busca garantizar que las empresas venezolanas tengan una participación activa y central en todo el proceso de expansión y producción petrolera que liderará el desarrollo nacional.
Con información de VTV
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