En los últimos meses, hemos visto en espacios públicos y plataformas digitales a jóvenes que se identifican como therians, personas que sienten una conexión profunda con un animal y en algunos casos adoptan conductas como caminar en cuatro patas. Como investigador de la salud mental, considero necesario reflexionar sobre este fenómeno con seriedad.
La línea entre la identidad y el riesgo
Entiendo que la búsqueda de identidad en la adolescencia es compleja. Encontrar un grupo donde sentirse aceptado puede ser una forma de explorarse a sí mismos. No me corresponde descalificar la experiencia interna de nadie.
Sin embargo, debemos preguntarnos: ¿Qué pasa cuando estas prácticas implican riesgos reales? Jóvenes que se desplazan en cuatro patas pueden sufrir lesiones en la columna, daños en muñecas y manos, y problemas articulares a temprana edad. También pueden ser señalados, acosados o agredidos, e incluso enfrentarse a animales reales con consecuencias impredecibles.
El papel de las plataformas digitales
Las plataformas digitales han sido clave en la expansión de este fenómeno. Videos virales muestran estas conductas a millones de jóvenes. Cuando estos contenidos involucran a menores y normalizan prácticas de riesgo, debemos preguntarnos por la responsabilidad ética de quienes los difunden.
Ni discriminación, ni romanticismo
No se trata de satanizar a quienes se sienten therians. La discriminación solo empeora las cosas. Merecen ser escuchados y respetados. Pero entender no significa validar conductas de riesgo. Podemos acompañar sin fomentar prácticas que dañan el cuerpo.
Una invitación a la acción
Detrás de estas conductas puede haber ansiedad, depresión o crisis de pánico no atendidas. Por eso necesitamos:
1. Un sistema nacional de salud mental accesible, donde jóvenes y familias encuentren orientación sin estigmas.
2. Promoción de valores en familias, escuelas y comunidades. La identidad se construye con referentes sanos, diálogo y amor.
3. Educación digital para padres, que les permita acompañar a sus hijos en el uso de plataformas.
4. Herramientas para el manejo emocional. Las familias deben saber identificar señales de alerta y actuar ante ataques de ansiedad, depresión o pánico.
Una herramienta de apoyo
Precisamente para ayudar en esta tarea, he escrito «Más allá de la locura: claves para la salud mental», un libro que ofrece herramientas prácticas para entender y manejar las emociones, saber cuándo buscar ayuda profesional y fortalecer la salud mental desde el hogar, la escuela y la comunidad.

La invitación es a involucrarnos, a construir redes de apoyo reales y brindar herramientas que permitan a nuestros jóvenes enfrentar sus conflictos internos de manera saludable. Todos merecemos vivir con salud, respeto y la certeza de que hay un lugar para nosotros. Ese es el verdadero desafío.
Por Dr. Carlos Sierra
@sierracarlosven

