La comunidad de un instituto católico británico se encuentra conmocionada tras el fallecimiento de Sebastian Cizman, un estudiante de 12 años que fue hallado ahorcado en su vivienda.
Las investigaciones preliminares sugieren que el menor, descrito por sus maestros como un alumno ejemplar, popular y lleno de alegría, pudo haber intentado recrear una escena de la serie de Netflix «El Juego del Calamar».
Las autoridades descubrieron que Sebastian había compartido en un grupo de WhatsApp una imagen de la producción donde un personaje aparecía en una situación similar y que, poco antes de la tragedia, buscó en YouTube tutoriales sobre primeros auxilios para sobrevivir a una asfixia en solitario.
A pesar de que su familia había conversado con él sobre los riesgos mortales de los retos virales en internet y de que el joven había prometido no participar en ellos, este fatal desenlace pone nuevamente en alerta a la sociedad sobre la influencia de los contenidos digitales en los menores de edad.
Con información de Nota de Prensa
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