La cifra de víctimas mortales tras el devastador deslizamiento de tierra en la aldea de Pasirlangu, situada en la regencia de Bandung Occidental, ha ascendido a 50 personas, de las cuales 30 ya han sido plenamente identificadas por las autoridades.
Este desastre natural fue desencadenado por precipitaciones extremas que azotaron la región montañosa de Cisarua durante dos noches seguidas, provocando una saturación crítica del suelo que derivó en la fatal inestabilidad del terreno.
Ante la magnitud de la emergencia, un contingente de aproximadamente 800 rescatistas, apoyado por maquinaria pesada, trabaja arduamente en la remoción de lodo y escombros con la esperanza de localizar a las decenas de residentes que aún permanecen desaparecidos.
Mientras tanto, la vigilancia en el monte Burangrang y sus alrededores se mantiene en niveles máximos, pues el riesgo de nuevos corrimientos sigue latente debido a la persistente inestabilidad geológica y las previsiones meteorológicas en la zona.
Con información de Nota de Prensa
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