En el marco de la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, el canciller venezolano Yván Gil cumplió una agenda estratégica centrada en la defensa de la autodeterminación y el impulso del crecimiento nacional.
Durante su estadía, Gil ratificó los históricos vínculos de hermandad y solidaridad con Cuba tras una reunión con su par Bruno Rodríguez, en la que ambos diplomáticos coincidieron en la importancia de proteger la verdad de sus pueblos frente a la comunidad internacional.
Paralelamente, el ministro sostuvo un encuentro con Rebeca Grynspan, Secretaria General de la UNCTAD, con el objetivo de promover un sistema comercial global justo y libre de restricciones que garantice el derecho al desarrollo.
Sobre este punto, el canciller enfatizó a través de sus canales oficiales que el normal funcionamiento de la economía venezolana depende de relaciones internacionales equitativas, asegurando que el país trabaja activamente y con esfuerzo propio para forjar un futuro de prosperidad basado en la cooperación y el beneficio mutuo.




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