Un potente movimiento telúrico de magnitud 7,8 estremeció con fuerza este lunes la región de Mindanao, al sur de Filipinas, encendiendo de inmediato las alarmas ante la amenaza inminente de un tsunami en el archipiélago y manteniendo bajo estricta vigilancia a otras naciones de la cuenca del Pacífico, como Japón.
De acuerdo con el reporte oficial del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó frente a las costas de la mencionada localidad, sintiéndose con gran intensidad en diversos puntos de la región, lo que obligó a las autoridades locales a activar los protocolos de emergencia y a instar a los residentes de los sectores costeros a evacuar las playas de manera preventiva, siguiendo al pie de la letra las directrices de los cuerpos de protección civil.
Por su parte, los centros de monitoreo internacional advirtieron sobre la formación de olas potencialmente peligrosas en las cercanías del epicentro y en áreas del Pacífico occidental, mientras que en el país nipón se emitieron avisos preventivos para la costa sureste en previsión de cualquier impacto.
Aunque hasta el momento los equipos de rescate no han reportado víctimas fatales ni pérdidas materiales de gran envergadura, las comisiones de emergencia se mantienen desplegadas evaluando los daños, al tiempo que los especialistas recuerdan que la posibilidad de fuertes réplicas sigue latente en las próximas horas debido a que Filipinas está ubicada sobre el denominado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una zona de alta fricción de placas tectónicas propensa a este tipo de fenómenos naturales.
Con información de Nota de Prensa
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