En un giro inesperado que ha conmocionado al mundo empresarial internacional, los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Cataluña, detuvieron este martes en su residencia a Jonathan Andic, señalado como el presunto responsable de la muerte de su padre, Isak Andic, fundador del imperio textil Mango y considerado en su momento el hombre más acaudalado de esa región española.
Según reportó el diario La Vanguardia, la captura se ejecutó con el fin de poner al sospechoso a disposición de la justicia para que rinda su declaración correspondiente, luego de que las autoridades mantuvieran el caso bajo estricto secreto de sumario.
La tragedia que originó la investigación ocurrió el pasado 14 de diciembre de 2014, cuando el reconocido empresario de 71 años perdió la vida al caer al vacío desde una altura de 100 metros en un sendero de la montaña de Montserrat, en Barcelona.
Para el momento del suceso, la víctima realizaba una caminata junto a su hijo mayor, Jonathan, quien fue el único testigo del hecho. Aunque inicialmente el deceso fue catalogado y archivado como un lamentable accidente de montaña, el rumbo de las indagaciones dio un vuelco drástico el año pasado, cuando los investigadores detectaron severas contradicciones en las declaraciones ofrecidas por el ahora detenido.
El avance del caso incluyó peritajes técnicos exhaustivos al teléfono celular que el propio Jonathan había entregado de forma voluntaria, buscando rastros que revelaran el posible móvil del crimen.
Entre los hallazgos más contundentes que levantaron las alarmas policiales, destaca que el sospechoso visitó el mismo paraje solitario días antes del fatal desenlace, una acción que su defensa legal justificó alegando que solo preparaba la ruta para su progenitor.
Sin embargo, las pesquisas también sacaron a la luz la tormentosa relación que existía entre ambos, fracturada tras un fallido proceso de sucesión en la directiva de Mango durante el año 2014, cuando el patriarca cedió el control a su hijo pero se vio obligado a regresar poco después para reflotar las finanzas de la multinacional.
Este conflicto profesional detonó una profunda crisis familiar que, tras la muerte del magnate, desató una feroz batalla legal por una fortuna estimada en 4.500 millones de euros entre la viuda y los tres herederos.
Con información de Nota de Prensa
Foto Cortesía

