El canciller de la República, Yván Gil, aseguró este miércoles que la comunidad internacional conocerá los fundamentos históricos y jurídicos que respaldan la posición venezolana sobre la Guayana Esequiba, en el marco de las audiencias que se desarrollan ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, donde Caracas expone sus argumentos en la controversia territorial con Guyana.
Desde su llegada a la sede del tribunal, Gil reiteró que el país acude a este espacio para dejar clara su postura ante la opinión mundial, afirmando que “el mundo y el pueblo de Venezuela, así como el pueblo de Latinoamérica, van a escuchar la verdad de Venezuela y las razones por las cuales el Esequibo es territorio venezolano”, resaltando que la delegación nacional busca desmontar versiones que considera alejadas de los hechos históricos.
La jornada de este miércoles se ha desarrollado en dos bloques de audiencias, tanto en horas de la mañana como de la tarde, dentro del proceso judicial abierto por la disputa territorial. En este escenario, la representación venezolana ha insistido en presentar sus argumentos históricos y jurídicos, señalando que la narrativa expuesta por Guyana no se ajusta, a su juicio, a la realidad del diferendo que mantienen ambas naciones.
Venezuela ha reiterado además que su participación en estas audiencias no implica reconocimiento de la jurisdicción de la Corte, subrayando que su presencia responde únicamente al objetivo de exponer sus derechos y su visión del caso ante la comunidad internacional.
En la misma línea, el diplomático Samuel Moncada tomó la palabra durante la sesión más reciente, enfatizando que Venezuela no puede permanecer en silencio ante un proceso que, según su postura, pretende redefinir de manera unilateral una controversia histórica. Moncada explicó que la intervención venezolana busca responder a los planteamientos presentados por Guyana y sostener los fundamentos legales que respaldan la posición del país, siempre bajo lo establecido en el derecho internacional y el Acuerdo de Ginebra de 1966, considerado por Caracas como el único mecanismo válido para la resolución del conflicto.
El Gobierno venezolano mantiene firme su posición de que este acuerdo internacional es la vía legítima para alcanzar una solución negociada y mutuamente aceptable, reiterando que cualquier intento de resolución fuera de ese marco no cuenta con su reconocimiento.
Con información de Nota de Prensa
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