Un bloque de 24 organizaciones civiles y científicas, liderado por la Academia Nacional de Medicina y la ONG Provea, lanzó una exigencia pública este lunes 16 de marzo para que las autoridades venezolanas activen medidas urgentes frente a lo que califican como el inicio de una epidemia de fiebre amarilla.
La denuncia pone el foco en una preocupante opacidad oficial, señalando que los primeros contagios se detectaron desde junio de 2025, pero el Estado guardó silencio durante ocho meses antes de admitir la situación.
A través de una misiva dirigida al Ministerio de Salud y al Parlamento, los expertos instaron a la publicación inmediata de los boletines epidemiológicos correspondientes a 2024, 2025 y los meses transcurridos de 2026, subrayando que la falta de información oportuna impide una respuesta efectiva y pone en riesgo la vida de la población.
Las organizaciones enfatizaron que el control de enfermedades prevenibles mediante vacunación depende estrictamente de decisiones basadas en evidencia científica y en una comunicación transparente que genere confianza pública.
Pese a que la ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, reconoció el pasado 10 de marzo la existencia de fallecimientos por esta enfermedad durante el año anterior, evitó ofrecer cifras oficiales bajo el argumento de no generar «pánico».
Ante esto, el sector salud insiste en que ocultar los datos solo debilita el sistema sanitario, por lo que apelan a una cooperación interinstitucional genuina para reforzar la credibilidad de las instituciones y garantizar el derecho a la salud de todos los venezolanos en este momento crítico.
Con información de Nota de Prensa
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