Una nueva tormenta diplomática sacude la antesala de la Copa del Mundo 2026. La Federación Iraní de Fútbol (FFI) confirmó mediante un comunicado oficial que el gobierno de los Estados Unidos revocó la asignación de boletos que la FIFA había otorgado para los fanáticos de la selección persa; bajo los estatutos de la FIFA, cada federación participante tiene garantizado el derecho de administrar el 8% del aforo de los estadios en el torneo global, un beneficio que ahora queda anulado para la fanaticada asiática tras la sorpresiva medida de Washington.
El balde de agua fría llega a escasas horas de que ruede el balón y tensa aún más la cuerda entre Teherán, la FIFA y la Casa Blanca. De hecho, los movimientos logísticos de la selección de Irán ya reflejan este clima de fricción; el combinado se encuentra concentrado de emergencia en Tijuana, México, justo en la frontera, alterando los planes iniciales que contemplaban su preparación en Tucson, Arizona. La FFI admitió que el cambio de sede se realizó a última hora precisamente para evitar contratiempos legales por una estadía prolongada en suelo estadounidense.
La crisis de las visas se ha convertido en el principal obstáculo, pues a varios directivos de la federación iraní también se les denegó el visado para ingresar a EE.UU., donde el equipo tiene pautado medirse contra las selecciones de Bélgica y Egipto. Esta situación se ampara en las restricciones migratorias y de viaje que la administración estadounidense impuso a los ciudadanos iraníes desde el año pasado, complicando el panorama desde el primer momento.
Pese a este escenario, en el entorno del fútbol se recuerda la tajante postura que en su momento fijó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien advirtió que cualquier país que clasifique debe tener garantizado el acceso junto a sus hinchas y directivos, sentenciando que “de lo contrario, no hay Mundial”.
Este veto a la delegación y fanaticada de Irán no es un hecho aislado en los días previos a la gran cita futbolística que arranca formalmente este jueves 11 de junio; recientemente, las autoridades norteamericanas también le negaron el ingreso a un árbitro principal somalí que ya había sido designado por la FIFA, lo que terminó apartándolo de la competición y encendiendo las alarmas sobre el peso de las decisiones políticas por encima de las directrices del máximo organismo del fútbol mundial.
Con información de Nota de Prensa
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