El mundo del cine venezolano y latinoamericano, está de luto tras la pérdida de una de sus figuras más emblemáticas: Margot Benacerraf, venerada como una pionera en la industria cinematográfica de Venezuela, ha fallecido a la edad de 97 años este miércoles, 29.de mato del 2024, en Caracas.
La noticia fue comunicada por su familia con «profunda tristeza», marcando el fin de una era para el cine nacional; Benacerraf, reconocida por su participación en el Festival de Cannes y por ser una de las primeras mujeres en hacerlo, deja un legado imborrable. En 1959, se alzó con el premio Fipresci de la crítica internacional gracias a su obra Araya, una docuficción que retrata con poesía la vida de los trabajadores de las salinas en el nordeste de Venezuela.
Su talento ya había sido evidenciado en Cannes con Reverón, un documental que rinde homenaje al pintor venezolano Armando Reverón, una de las figuras artísticas más relevantes del siglo XX en América; a pesar de su contribución significativa al cine, Milvia Villamizar, responsable del acervo de la Fundación Margot Benacerraf, lamenta que: «no la mencionan en ningún lado, ni los hombres le han dado ningún valor porque ella era la única mujer», en un grupo dominado por hombres en la nueva ola latinoamericana.
Además de su carrera como cineasta, Benacerraf fue una visionaria que fundó la Cinemateca Nacional de Venezuela en 1966, convirtiéndola en un vivero para futuros talentos y promotora de festivales cinematográficos en el país, su partida no solo deja un vacío en el cine sino también en el corazón de aquellos que la conocieron y admiraron su trabajo y su lucha por un cine venezolano con identidad propia.
Con información de Nota de Prensa
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