Menos de dos meses después de haber concretado el histórico Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos, la multinacional italiana Eni encendió los motores en el campo Junín 5, ubicado en la emblemática Faja Petrolífera del Orinoco.
La reactivación de este gigantesco yacimiento cuenta con el respaldo directo del Ministerio de Petróleo y Petróleos de Venezuela (PDVSA), marcando una nueva etapa de cooperación energética bilateral. De acuerdo con el informe oficial divulgado por la corporación europea, la Fase 1 del plan de producción proyecta escalar paulatinamente hasta alcanzar una extracción de 200 mil barriles de crudo al día para el año 2028.
Esta estrategia contempla un despliegue integral en los ámbitos técnico, financiero y comercial, centrándose principalmente en la reacondicionación de pozos inactivos y la perforación de nuevos esquemas operativos. El proyecto prevé capitalizar toda la infraestructura previamente instalada en el área, lo que permitirá abaratar costos, optimizar las inversiones requeridas y acelerar significativamente los tiempos de ejecución acordados en el nuevo marco legal.
A través de sus canales oficiales, la compañía celebró el pronto despliegue en suelo venezolano, destacando que Junín 5 resulta una pieza clave dentro de sus metas corporativas para expandir su presencia operacional en el país; en paralelo, Eni mantiene un sólido ritmo de trabajo en el negocio del gas natural mediante Cardón IV, consorcio donde comparte participación a partes iguales con la española Repsol y desde el cual gestionan el prolífico yacimiento Perla.
Recientemente, dicha empresa conjunta suscribió un Acuerdo de Sostenibilidad diseñado para garantizar la reactivación sostenida del campo, asegurar el abastecimiento del mercado gasífero nacional y fijar las bases operativas de cara a futuras exportaciones de gas.
La vigencia del nuevo Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos (CPPH) se fijó por un período de 25 años con posibilidad de extensión, habiendo sido rubricado entre el presidente de la estatal PDVSA, Héctor Obregón, y el máximo ejecutivo de Eni, Claudio Descalzi.
Este modelo legal reemplaza de forma definitiva a la antigua empresa mixta Petrojunín donde la estatal venezolana poseía el 60 % accionario y la firma transnacional el 40 % restante adaptándose a las reformas vigentes en la legislación energética y concluyendo exitosamente la reestructuración iniciada a finales del pasado mes de abril para reanimar la producción petrolera nacional.
Con información de Nota de Prensa
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