La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció su posición de mantener la emergencia internacional por el brote de viruela del mono, declarada por el organismo de salud el 23 de julio del presente año.
Pese al fuerte descenso de casos en la mayor parte de las regiones, el Comité de Emergencia de la OMS, para esta enfermedad, indicó que se han logrado progresos en la respuesta global en el actual brote, pero señaló que es pronto para poner fin a la emergencia, pues sigue habiendo transmisión comunitaria en varias regiones.
En el caso de Europa, durante meses fue la región más afectada, el nivel de riesgo se ha reducido de alto a moderado, una valoración que se mantiene en África, Oriente Medio y en el sur de Asia, mientras que en Asia Oriental se conserva el nivel bajo, según la información oficial.
El comité de la OMS reconoció el posible impacto que aún tiene el brote en poblaciones vulnerables, así como el riesgo de discriminación entre determinados colectivos, como los homosexuales. También alegaron la falta de acceso en algunos países a diagnósticos, antivirales y vacunas.
La semana pasada se reportaron 1.300 nuevos casos de viruela del mono, una caída de 41% con respecto a los siete días anteriores, y una cifra semanal siete veces menor a la de los momentos más álgidos del brote, a finales de julio y principios de agosto.
La mayoría de los casos se reportaron en países americanos, mientras que en la región europea, los peores momentos del brote llegó a contabilizar miles de positivos semanales, solo registró un centenar en el período del 24 al 30 de octubre. En toda África contabilizó 34 infecciones y Asia únicamente dos.
El brote de viruela del mono de 2022, una enfermedad que durante décadas había sido endógena en África, pero de la que apenas se habían dado casos en otros continentes, ha afectado a más de 77.000 personas, de las que fallecieron 36.
Con información de Nota de Prensa

