La Primera Ministra británica Liz Truss anunció su renuncia después de solo 45 días en el cargo, tras admitir que no puede cumplir con el mandato para el que fue elegida, por lo que permanecerá en sus funciones durante una semana más hasta que se nombre un sucesor.
Liz Truss fue nombrada Primera Ministra el 6 de septiembre, solo dos días antes de la muerte de la Reina Isabel II. Después de un período de luto, Tuss y su Canciller entregaron un ‘mini presupuesto’ que describe políticas económicas controvertidas que colapsaron los mercados.
Desde entonces, se ha ejercido una inmensa presión sobre el gobierno, con varios diputados conservadores pidiéndole que renuncie, según refiere nota de prensa.
Truss notificó al Rey Carlos III su intención de dimitir antes de hacer su declaración pública, lo que es un momento trascendental para el rey, quien pronto tendrá que nombrar a un primer ministro por primera vez.
Con información de Nota de Prensa

