El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) dio un paso decisivo hacia la modernización tributaria este viernes 31 de julio, al ordenar formalmente a sus funcionarios abstenerse de revisar, comprobar o inspeccionar la exhibición física de documentos en los establecimientos comerciales del país.
La disposición contempla que los fiscales ya no exigirán la presentación visible del Registro de Información Fiscal (RIF) ni la declaración del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) del ejercicio fiscal anterior, quedando además rotundamente prohibido aplicar sanciones o clausuras a los comerciantes por no contar con dichos expedientes expuestos en sus locales, en vista de que la institución ya dispone de toda esa data institucionalmente.
El superintendente nacional tributario, Román Maniglia, confirmó la medida y destacó que este ajuste representa uno de los primeros avances para adaptar los procesos del organismo a estándares tecnológicos más eficientes, orientados a eliminar las traba burocráticas que frenan la formalización económica.
La acción se respalda formalmente en los preceptos de la Ley Orgánica para la Celeridad y Optimización de Trámites Administrativos, abriendo paso a una gestión pública más ágil.
Maniglia adelantó que durante los próximos días se darán a conocer las plataformas y canales digitales a través de los cuales la administración tributaria verificará el cumplimiento de los contribuyentes, acelerando una transición hacia mecanismos automatizados que permitan reducir drásticamente el uso de papel, erradicar las fiscalizaciones manuales engorrosas y consolidar un ecosistema tributario moderno, interconectado y al servicio del ciudadano.

Con información de Nota de Prensa
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